miércoles, 26 de diciembre de 2018

La Mision de Natty - Entrevista de Agustín Sagasti - Canal 9 Bahía Blanca




La historia de "Natty" Petrosino, o Natasha Hollmann, una vida dedicada siempre a la ayuda de los más necesitados en una tarea encomiable. Una mujer que vivió la experiencia de haber nacido "dos veces" y como en esta segunda oportunidad que la fe y el destino le otorgó, pudo ofrecer 50 años en pos de una vocación solidaria que nació en su Bahía Blanca natal y hoy, con 80 años, sigue estimulando en Formosa con los aborígenes del norte argentino.
Algunos trazos que dejó la entrevista con Natty:
"Tengo 80 años, mi cuerpo tiene esa edad pero mi espíritu tal vez milenios y en esta encarnación espiritual unos 40 y pico de años, cuando me operé".
"Si yo hubiera dicho lo que me pasó hace 50 años atrás, publicamente sin tener, como dice el apostol Santiago: Sino tengo obras para mostrar, vos mostrame tu fe, tu espiritualidad porque si no te puedo creer. Me hicieron hacer esta larga y hermosa tarea en Bahía Blanca".
"Yo tuve un cáncer en el oído medio, un tumor benigno del cual me operaron en Buenos Aires hace 50 años atrás y las anestesias no eran las de ahora. Cuando me abren, entre ellos había un médico amigo mío que había hecho Medicina conmigo hasta que dejé, y descubren que no era un Colesteatoma y le agregan más anestesia y yo salgo del cuerpo. Veía a los médicos desesperados, corriendo, y yo fuera de mi cuerpo parada mirandolos. Fue una experiencia de que somos eternos, hijos de Dios y que la muerte no existe. Pase lo que pase seguimos nuestra evolución".
"Allí cuando estuve fuera de mi cuerpo, aparecieron unos maestros todos vestidos de blanco, me preguntaron si quería quedarme o volver y en ese momento lo que quería era quedarme y me llevaron adonde estaba Jesus, sentado en una gran mesa a la cabecera y me preguntaron si quería volver. Cuando les dije que me quería quedar, me llevaron a una sala contigua adonde estaba mi hermana con los chicos esperandome y ellos lloraban porque ya le habían dicho lo que me había pasado y que no había esperanzas. Allí les dije que quería volver y uno de los maestros me preguntó ¿Por qué? y yo le dije porque la muerte no existe y yo si no vuelvo, ellos nunca lo van a saber. Esa era la respuesta que esperaban y entonces Jesus me dijo que quería que viva el evangelio y que tendria todo lo que necesitaba para atender a quien me necesite".
"A mi no me importa si Rockefeller o quien, hace dinero con su caridad o no hace nada y se gasta todo pero si habla y nombra al pobrecito que nació en el pesebre para enseñarnos como hay que hacer y tiene bancos y todo, no le creo porque entonces la humanidad que aprendió y eso casi todas las religiones lo hicieron. ¿Hay alguna religión que habla que tengas que matar a tu semejante? No para nada, siempre es el amor. Todos somos hijos de Dios, que me importa si sos musulmán, ¿En que encarnación está?. Un chico que va a jardín de infantes no entiende al de la Universidad. A mi no me importa lo crea el aborígen o lo que crea tal o cual, importa lo que hagan, si se portan bien, aman a sus semejantes, al creador sin ponerle una cara. Disfrutemos lo que tenemos".
Una mujer que lo tenía todo y lo dejó todo para atender a los demás y embarcarse en una obra silenciosa y reconocida a nivel mundial.


Nota Completa aqui

Natty Petrosino - Pesebre Wichi - Formosa 2018

lunes, 24 de diciembre de 2018

Post de Adonias Gomez en Facebook (Cacique y Pastor en El Quebracho - Formosa)

Adonias Gomez
Una vez más quiero compartir con mis amigos/gas lo bien que hace la hna Naty Petrocino gesto solidario desde Bahía Blanca recientemente trajo algo de ayuda para la CDAD. de Divisadero también trajo su gente para mostrarnos el pesebre viviente. Pido a los hnos oraciones a favor de la hna Naty q con sus 80 años trabaja por los más humildes un ejemplo Bendiciones!!















con sus 80 años trabaja por los más humildes un ejemplo Bendiciones!!

sábado, 22 de diciembre de 2018

Desde que Natty viaja al impenetrable formoseño celebra la navidad para las comunidades.

Desde que Natty viaja al impenetrable formoseño celebra la navidad para las comunidades. Ya es el tercer año que voy consecutivamente y con-mueve todo mi ser. En el pesebre viviente se reúnen las culturas, las diferencias, los rituales, las creencias; mi yo y el otro. Es la única fiesta que tienen los Wichis en todo el año. Natty no evangeliza solo nos muestra el amor en acción. Los niños las esperan. Fue un año muy fuerte en especial desde lo económico para Argentina; cuando hay estas crisis se nos da la oportunidad de hacer vida con lo que hay. Mucho es lo que aprendemos junto a Natty y esta es una de las premisas más grandes. Cuando nos falta algo para la Navidad campo adentro, Natty nos dice crealo! No tenemos la posibilidad de ir a comprarlo porque de la comunidad a la ciudad hay 2 horas de viaje en un camino de tierra y si llovió es imposible salir. Entonces estamos allí y con lo que tenemos se hace vida. Estar con los Wichis y celebrar juntos la navidad me dió la posibilidad de tener una navidad espiritual sin regalos y con milagros. El milagro de poder ver la vida y vivirla con lo que tengo hoy. Volver a casa y sentir la navidad en el corazón . Sentir mi nacimiento. Es navidad que me alumbra. Estar aquí con todo lo que somos es la gran fiesta, es el gran regalo. En este pesebre viviente, representando el amor en acción nos fue encontrando aún en las diferencias tuvimos la oportunidad de mirarnos y ser uno. En los niños, en las mujeres, es los hombres y ancianos con sus realidades y las nuestras que no se plantearon sino que se unieron. Y luego como en toda casa y en todo barrio cada comunidad se sentó y esperó la comida. Llegó la Navidad para los Wichis. Gracias Natty






Así viví la Navidad de los Wichís en el Impenetrable formoseño

Articulo completo




Con su hermosa sonrisa, la jovencita Isabella me enseñaba Wichí en el segundo día de nuestra estadía, en una experiencia inigualable en el Impenetrable formoseño que duró tres días en la selva con los Wichís.
Fue un viaje inolvidable de la mano de Natty Petrosino, quien hace 23 años, lleva la Navidad a esta comunidad, además de camiones de comida, ropa, vacunas, medicamentos y juguetes.

Alvaro de la Madrid, autor de la nota, con Isabella
En el Impenetrable formoseño, no hay Estado. El gobierno provincial sólo ejerce un clientelismo electoral sin presencia concreta en el día a día y lo cotidiano.
El Impenetrable, está a 65 kilómetros de la ciudad de Juárez, al oeste de la Provincia de Formosa, a casi 800 kilómetros de Formosa capital.
Allí Natty Petrosino nos reunió y nos contó a las cuatro personas que nos uníamos a su labor por primera vez los antecedentes y alcances de su misión. También nos relató cómo esta tarea llegó a su vida de manera extraordinaria y cómo se desarrollo este servicio en el tiempo. En total en el grupo éramos 12.


Natty Petrosino hace 23 años trabaja con la comunidad Wichi
Natty Petrosino, es conocida como “la madre Teresa de Calcuta de Argentina” o bien como “La Perla del Sur Argentino” por su tarea inconmensurable en Bahía Blanca. Allí, desde hace 50 años asiste, cura, cobija, hospeda y le ha dado de comer a miles de compatriotas.
Sus acciones son conocidas en el mundo: en medio siglo de servicio tuvo premios y distinciones, entre ellas, dos nominaciones al Premio Nobel, las cuales agradece con simpleza sin creérsela. 
Luego de un día de viaje, llegamos a a Juárez, ciudad formoseña donde el narcotráfico es realidad cruel. Partimos luego por un camino de tierra intrincado hasta la comunidad Wichí de Divisadero, en el límite con la Provincia de Salta y Paraguay.
Los Wichís, hasta la llegada de Natty Petrosino hace 23 años a la selva, sólo conocían de orfandad, hambre, desamparo y la impotencia de la pobreza extrema. Todo era soledad y devastación. Muchos se morían de desnutrición y sarna, de infecciones; las mujeres morían en los partos, y a los niños al nacer les costaba sobrevivir. No tenían casas, ropa, comida, asistencia sanitaria y no conocían la Navidad.
Hoy toda esa realidad dejo de tener esa crueldad extrema, gracias a Natty Petrosino.
Hay casi 20.000 Wichís en la selva de Formosa. Es la zona Wichí, con mayor tasa de maternidad en chicas de entre 10 y 14 años, por encima de Chaco y Salta.
En la selva vivimos como ellos: dormimos en el piso, o al aire libre, comimos poco, no nos bañamos porque estuvimos al servicio de ellos y de las tareas que Natty Petrosino nos indicaba.
Soportamos 52 grados de temperatura, después lluvia breve refrescante y luego calor de nuevo y todo tipo de inclemencias que impactaban en el cuerpo. Pero nunca nos quitaban las ganas de hacer y servir.
Lo increíble fuer ver que Natty Petrosino con sus 80 años, siempre fue quien se encargó de llevar adelante el trabajo duro.
Con nosotros llego el camión de mercadería, ropa y alimentos, según Natty Petrosino lleva en cada viaje.
Ella, en éstos 23 años, les construyó casas, escuelas, sala de primeros auxilios, parques con jardines, los vacunó, menguó y aplacó la desnutrición, los desparasitó y los curó de sarna. Les dio, casa, comida, medicamentos y ropa.
Nunca dejo de ir. Aún cuando los Wichís en reyertas o peleas rompían las cosas; o que cuando alguien moría, destruían también la casa siguiendo sus ancestrales costumbres al respecto.Natty infatigable, volvía al otro año y les hacía de nuevo las casas.
Al segundo día, preparamos toda la comida y los juguetes ,y todos los aspectos de la Navidad. Además, se llevó adelante el pesebre viviente.









Cerca de 1500 Wichís de distintas comunidades y 400 niños fueron parte de una experiencia única que se repite todos los años en la selva y donde todos participan en la Navidad y el pesebre, vestidos por Natty Petrosino
Los Wichís mismos hacen de José, María, un niño Jesús, los tres Reyes Magos; los niños Wichís acompañan a los pastores e interactúan con los ángeles y el arcángel Gabriel que anuncia la llegada del Salvador.
Ver y vivir esa experiencia y esas lecciones en la selva es algo indecible, indescriptible, difícil de contar de una forma que se acerque a lo que se vivió esa noche en la selva formoseña.
La celebración posterior y entrega de alimentos de la Navidad, dieron lugar, a la vuelta de los Wichís a sus comunidades. Algunos vinieron caminando desde distancias de hasta 60 km.
Al tercer día entregamos juguetes a cada niño y luego de un largo trabajo regresamos a Juárez y desde allí a Formosa.
Natty Petrosino es quién los hace sentir parte, los saca del olvido y la orfandad de todo, de la negación; allí, en medio de la nada, en la lucha contra el tiempo de los Wichís que los excluye y discrimina.
Durante nuestros días en la selva, las calles de las comunidades se llenaron de los niños alegres que jugaban con los juguetes que se les habían dado. Nadie se quedó sin alimentos, ropa, ni  juguetes.
Esta es la única fiesta que los Wichís tienen en todo el año. La navidad de la mano de Natty Petrosino.
Sin tanta indecencia, corrupción y olvido, Natty Petrosino no tendría que estar del modo que ésta en la selva, a los 80 años, desde hace tantos años. Estaría igual, pero no desde la urgencia y el drama lacerante que soportaron los Wichís, hasta su llegada.
Natty Petrosino y las 12 personas que la acompañamos pudimos plasmar algo que falta en la Argentina y es posible con voluntad y determinación: hacer que las cosas sucedan; derrotar los inconvenientes y superar las dificultades desde la acción.

Natty Petrosino y el grupo que visitó el Impenetrable formoseño
La carencia de todo del Impenetrable, es también la muestra más vergonzante de la Argentina que sufre y padece; de la Argentina doliente que se reproduce en varias provincias y en sus calles.
Del norte que cruje y pide ser integrado. Del país que debemos construir y la realidad que debemos cambiar. De los originarios que no integramos y de la pobreza que no queremos ver.
(*) El autor es dirigente de la UCR, abogado y escritor

Alvaro De Lamadrid

viernes, 21 de diciembre de 2018

Fotos Pesebre Viviente Formosa 2018











Natty Petrosino, organizó y dirigió este Pesebre Viviente con la participación de la comunidad Wichi de El Divisadero, como todos los años desde 1996. El vestuario también es obra de Natty. Todo realizado con el inmenso amor que ella pone en todo lo que emprende, el Amor de Dios Nuestro Señor. Natty repite y repite que no es ella quien hace todo lo que ella hace en bien de los necesitados y todos los seres, no importa su condición, sino que es EL Mismo quien trabaja a través de ella. Aquí una muestra de lo que ella afirma.

Paz y Bien.

Post de Gabriela Arias Uriburu sobre su viaje con Natty Petrosino a Formosa - Navidad 2018

Gabriela Arias Uriburu
 December 19 at 10:49 PM
Iniciar el viaje, abrir el corazón para estar al servicio y disponerse al servicio siguiendo cada indicación de Natty es una de las acciones mas difíciles. Se necesita aquietar egos, interpretaciones, ideas, directivas personales, necesidades y los queriendos.... Servir es dejar que la accion te traspase y te transforme porque no vinimos a curar o dar de comer sino a amar. Y el amor no guarda reparos, ni dice cómo debe hacerse es tan solo dejarte arrollar por la acción y que la experiencia haga lo que tiene que hacer en tu interior. Pensar que uno viene a dar lo que al otro le hace falta es hasta peligroso porque la verdad subyace en el encontrarnos y lo que este encuentro operará en todos; en los Wichis y en nosotros. Amarnos es eso. En estos días de servicio volví al ejercicio de ponerme en vacío para que operaran en mi las fuerzas de la vida y el amor. Y que en el final de esta travesía llegara a sentir la unidad; de que todos somos uno. Vaciarme de juicios y superioridad fue poder dejarme guiar por esta santa y mujer que llevada por Dios ama en lugares de exilio de una humanidad que se presenta violentamente olvidada. Estar con ella es una lección seguida de otra donde nos despierta brutalmente al volver a casa y hacernos responsables de nuestro metro cuadrado de vida. “Volve a tu casa y esto que aprendiste desarrollalo en tu casa, en tu cuadra, en tu vecindario, en tu trabajo....” - nos dice Natty. No es solidaridad, es servir, es amar. Es al final comprender desde el espíritu que todos somos parte.


Me Encontré con la Armonía
Cuando Natty inició, la acción del amor de Dios, en el impenetrable de Formosa hace 23 años atrás, la situación era desbastadora: hambre y desnutrición; el habitat y las condiciones representaban la Argentina doliente que hoy vemos de alguna forma en nuestras calles. Ser testigo de algunas partes de su camino, es un regalo para mi. En este viaje encontré a los Wichis en más armonía y así se celebró la navidad con todas las comunidades reunidas luego que llegara la lluvia y apaciguara los 52 grados de térmica.
En el tercer día y recorriendo la comunidad mientras se hacía la entrega de juguetes, pude escuchar los sonidos de los niños felices jugando con el carrito, la pelota o el peluche. Las calles de tierra fueron invadidas por la celebración de los niños, la única fiesta que tienen en todo el año. La noche anterior habíamos vivido el pesebre viviente, esta mañana fue la mañana de los niños entre juguetes y el turrón. La comunidad estaba de fiesta había llegado Natty como hace 23 años atrás celebrando la navidad, una navidad que llega a ellos para decirles cómo le dictara Dios a Natty “Ellos también son mis hijos, solo ve y ámalos”





sábado, 22 de septiembre de 2018

UNA HISTORIA DE AMOR Y SERVICIO - La Nueva Provincia

Natty Petrosino: “Pasaron gobiernos de todo tipo y la pobreza sigue” 24/12/2016 | 08:22 | A sus casi 80 años, sigue desplegando toda su energía para los más necesitados. “Nunca dejarán de existir los pobres: es kármico”, sostuvo, recién llegada de la selva formoseña. Natty Petrosino: “Pasaron gobiernos de todo tipo y la pobreza sigue” Natty Petrosino asegura que la comunidad de Bahía Blanca siempre responde a las campañas de ayuda, desde lo material y lo espiritual.
Cecilia Corradetti ccorradetti@lanueva.com Corrió mucha agua debajo del puente desde que Natty Petrosino decidió abandonar su carrera y el bienestar que la rodeaba en los años 60. Feliz, radiante y con la humildad de los grandes. Así luce hoy esta mujer de belleza intacta, que con casi 80 años aún maneja su camioneta 6 mil kilómetros hacia la selva formoseña para llevar, más allá de alimentos y ropa, trabajo, servicio, amor. Tanto camino recorrido no la distanció de sus pagos. Nacida en Villa Iris y criada en nuestra ciudad, asegura que "Cristo nunca me permitió separarme de Bahía Blanca". Años atrás, cuando tenía el Hogar Peregrino San Francisco de Asís, iba y regresaba casi de inmediato. Hoy, en cambio, el tiempo no corre y suele instalarse en los sectores más pobres de Formosa y Mendoza, tanto como le demande el “meter mano”, tal como ella lo define. Pero siempre vuelve. --¿Meter mano significa seguir asistiendo partos, dando de comer? --¡Claro! No me gusta delegar lo que puedo hacer yo misma. Y eso me da una felicidad difícil de explicar. --¿Cómo se comporta la comunidad bahiense en cada campaña de ayuda? --De manera increíble. La respuesta me sorprende siempre, no solo por todo lo material que recibimos, sino por el espíritu de alegría. En ese momento la gente comprende que participa de una obra de Dios y eso se nota. --¿Y usted se sigue sorprendiendo? --Sí. Es una felicidad que se renueva, siento lo mismo que el primer día, cuando el Señor me llamó hace muchos años. A veces, incluso, a cada pesebre lo observo más maravilloso que el anterior, con más gente... Mis seguidores me aclaran: “Natty, salió igual que el año pasado”. --¿Y este año cómo fue la experiencia en Formosa? --Inolvidable. Me acompañó Gabriela Arias Uriburu, una mujer admirable, a quien el dolor hizo muy fuerte. Ella plasmó la experiencia en el blog nattypetrosino.blogspot.com.ar. Recomiendo leer esos párrafos... --¿La pobreza se percibe con más crudeza que antes? --No dejé mi casa de Palihue, 50 años atrás, para trabajar en vano con los pobres. Cuando vi lo que sucedía, alguien de arriba me dijo que era hora de ayudar, de dar de comer, de recoger vagabundos y enfermos de la calle. Pasaron gobiernos de todo tipo, militares, democráticos, radicales, peronistas, y la pobreza sigue. En el mundo pasaron monarquías, comunismo, socialismo, federalismo, democracias. Y sigue. --¿Seguirán entonces la pobreza y la desigualdad? --Sí, porque es kármico. Lo dicen los maestros de verdad, entre ellos Jesús. No se nos pide que solucionemos de fondo la situación o que todos seamos iguales. Por eso también dice que el último será el primero y el primero el último. Tal vez quien vive en la villa ha sido emperador y ha venido a pagarlo. --¿El mundo se encuentra inmerso en un cambio? --Sin dudas. Estamos en otra era, la digital, y debemos saber usar la tecnología. Las máquinas reemplazan al hombre, pero se puede dar trabajo desde otro lugar. Al mismo tiempo nos aferramos a que los chicos aprendan, pero ellos ya saben todo, tienen toda la información en sus manos. Hay que enseñarles a ser buenas personas. --¿Cómo podemos ayudar a cambiar el mundo? --Con amor y servicio. Nada nuevo. Hay gente que me dice que espera jubilarse para ayudar, pero no es así. La sonrisa y el amor que podemos dar todos los días no tiene precio. Es gratis y puede ayudar de manera impensada.

Natty Petrosino Homenaje

Humilde homenaje de Manuel Monasterio

sábado, 8 de septiembre de 2018

domingo, 10 de junio de 2018

Natty Petrosino - Entrevista de Cecilia Corradeti

Nota La Nueva 10 Junio 2018

A SUS FLAMANTES 80 AÑOS Y 50 DE MISIÓN
Natty Petrosino: “Tiendo una mano y alivio el dolor. Pero Dios se ocupa de todo”
10/6/2018 | 07:15 |
Asegura que los premios sólo le han servido para ser más conocida y no deja de agradecer el milagro que la transformó, medio siglo atrás.



Foto: Rodrigo García-LN
Cecilia Corradetti
Ccorradetti@lanueva.com
   Natty Petrosino confiesa que “volvió” transformada y que desde entonces su vida cambió para siempre.

   “Volvió”, insiste, para graficar –como si nadie lo supiera-- aquella vivencia que a los 28 años, tras una muerte clínica en medio de una cirugía, la alejó de su vida acomodada y la llevó a servir a Dios junto a los más desposeídos.
   A sus flamantes 80, más radiante, más humilde y más lúcida que nunca, reconoce que poco recuerda de sus años de lujo, cuando nadie la imaginaba entregando su vida a una misión.
   --¿Cómo lo logró?
   --No tengo la respuesta. Fue una fuerza que me llegó del Señor y enseguida me puse a trabajar. Hoy miro hacia atrás y no puedo creer que, sin contar con un solo papel, un solo documento, haya podido alimentar a 7 mil personas por día, crear hogares, llenar camiones repletos y viajar a la selva formoseña... 
   --¿Qué recuerda de la etapa anterior a su transformación?
   --Todo lo que tuve lo sigo conservando. Mis hijos, ahora mis nietos, mi familia terrenal... Aquel milagro me llevó a tenderles la mano a los pobres, a aliviar su dolor. Pero es Dios quien se ocupa de todo.

   --¿En qué la han modificado sus múltiples premios, incluso su nominación al Nobel de la Paz?
   --En nada, salvo en ser reconocida mundialmente y, por consiguiente, lograr más ayuda.
   --Pasan los años, las décadas, los gobiernos y la desigualdad nunca se termina ¿Cuál es su reflexión?




   --Es cierto, pasaron gobiernos militares, democráticos, radicales, peronistas... y esto sigue. En el mundo entero se sucedieron monarquías, comunismo, socialismo, federalismo, democracias... Y sigue. Es kármico. 
   --¿Hasta cuándo piensa continuar con sus misiones en Formosa, conduciendo su camioneta, dirigiendo a sus voluntarios y atendiendo partos?
   --Ahora me encuentro en un impás por razones de salud, pero seguiré hasta donde pueda. Soy una bendecida. 
   --¿La felicidad se renueva frente a cada campaña?
   --¡Claro! siento lo mismo que el primer día, cuando el Señor me llamó hace muchos años. Hoy me acompañan Susan y Tom Berna, que viven en los alpes suizos. También Gabriela Arias Uriburu suele hacerlo y es una alegría inmensa. Nunca estoy sola.
   --¿Cómo podemos ayudar a cambiar el mundo? 
   --Siempre lo repito: con amor y servicio. La sonrisa y el amor que podemos brindar todos los días no tiene precio. Es gratis y puede ayudar de manera impensada.   
Una suiza incondicional  
   En forma casual, Susan Berna, una suiza bonita, pura energía, con residencia en Saint Moritz, oyó una de las tantas historias de Natty.
   Parecía lejano, imposible. Pero un día la encontró frente a frente. Era 1997. Desde entonces Susan y su esposo Tom, un asesor financiero ya jubilado, forman parte una vez al año de las misiones formoseñas.
   “¡Qué privilegio!”, reflexiona ella, sonriente, mientras evoca la felicidad que le provoca colocar cada ladrillo, alimentar a cada niño hambriento, cargar cada bolsa de mercadería...
“Con ella todo es posible”
   “Ingresamos al Impenetrable, el mismo lunes violento en Buenos Aires. Como cada año, Natty estaba llevándoles la Navidad a los wichis”, relata Gabriela Arias Uriburu, madre que conoce el dolor y que se unió a la causa de Natty, también en los 90' .
   “Para Dios no hay imposibles y Natty lo hace posible. Aprendí estos días a no detenerme en en lo que parece un horror, o en la queja. Estos días, trabajando sin parar, nos entrenan a dejar el ego y ponernos al servicio. Todo argentino en cualquier lugar que se encuentre sufrió o sufre por algo en su vida. Tenemos la enorme oportunidad cada instante de elegir la vida, de decirle Sí. Todo es esfímero, somos mortales, la muerte nos lo dice junto a la vida”, posteó en su cuenta de Twitter. 




   “La vida está esperando que le digas Sí, asumiendo tu responsabilidad. Nadie nos hace las cosas, las situaciones vienen para que despertemos, para que crezcamos. Pedimos y no decimos gracias, gracias por la vida. Aquí, una vez más, junto a los wichis. Y con Natty puedo decir a cada instante ¡Gracias!”. 
Toda una vida junto al prójimo
   Natty ha venido cumpliendo su labor en auxilio de los más necesitados desde sus 28 años, cuando era modelo. Hasta entonces vivía cómodamente en Palihue. Un día “descubrió a Dios” y su vida cambió para siempre.
   Desde entonces se dedicó a los más desvalidos, los sin hogar, sin familia, sin empleo, pobres, marginados, enfermos y discapacitados. En 1978 fundó el Hogar Peregrino San Francisco de Asís. En 1990 dejó el hogar en manos de la Curia para comenzar a recorrer la Argentina a lo largo y ancho de su territorio llegando donde más la necesitan. 
   Ha recibido una gran cantidad de premios y reconocimientos por su labor. "No recibo nada del Estado. Los alimentos y el dinero para movilizarme en auxilio de los pobres llegan solos, la gente me los acerca espontáneamente y sucede en el momento justo”, dijo.

Comentarios del diario:

Catalina Rayen
Que DIOS te bendiga Naty, Una mujer bella por fuera y aún mas bella por dentro.
Jose Antonio Puglisi · 

cuantas NATY nesecitaria el pais para salir de la pobreza y de la corrupcion,..cuantas nesesitariamos ,para acabar con el hambre y el actuar de las buenas obras, sin pensar en sus bolsillos ..admirable como persona y por sus buenas obras ,que dios la siga guiando y dejando buena semilla para poder seguir sus pasos...mis felicitaciones
Pablo Aquim · 
Trabaja en Armada Argentina

Admirable ejemplo de vida entregada a los demás.
Isabel Morales · 

admirable persona Naty¡¡ x sus obras y su personalidad¡¡¡
Edu Johnston · 

que gusto,,, da orgullo..en una sociedad argentina carente de buenos ejemplos, donde hasta las instituciones estan desvalorizadas,donde los ejemplos son Tinelli, Rial, y tantos otros chabacanos..... FELICITACIONES¡¡.. GRACIAS a la Nueva por hacernos conocer a los que desconocemos que hay gente dedicada a hacer patria...escrito en el preambulo de la Constitución .. el bien común..


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