sábado, 15 de junio de 2013

Santa Francisca de los wichis

Nota de radio de Alfredo Leuco

Hoy le quiero hablar de la vida y de la esperanza. En medio del horror por el asesinato de ese angelito llamado Mumi, cruzados por el dolor de una nueva tragedia en el tren Sarmiento.
POR ALFREDO LEUCO | 13 DE JUNIO DE 2013
Hoy le quiero hablar de la vida y de la esperanza. En medio del horror por el asesinato de ese angelito llamado Mumi, cruzados por el dolor de una nueva tragedia en el tren Sarmiento y a pesar de los cierres de las coaliciones electorales, hoy elijo abrir una ventana y respirar profundo el aire limpio de la solidaridad. Cuando la realidad asfixia, vale la pena llenar nuestros pulmones con ese combustible. Por eso le quiero hablar de Natty Petrosino a quién la BBC de Londres bautizó como “La Madre Teresa argentina”. La excusa informativa es que acaba de ser premiada en España por su gigantesco trabajo y entrega hacia los que mas necesitan y que eso motivó que el Papa Francisco la llamara por teléfono.

Se emocionaron hablando de San Francisco, el santo de los pobres que guía el camino de ambos. “Hogar Peregrino San Francisco de Asís”, es el nombre de una de las primeras epopeyas que fundó Natty. Siete mil personas recibían alimento diario bajo ese techo de su querida Bahía Blanca. Pero eso fue solo el comienzo. Hoy Natty tiene 75 años y es el emblema de la resurrección. Es otra persona muy distinta de la que fue. Hasta los 27 años, era una modelo y actriz en medio del glamour de su belleza rubia y de ojos celestes. Una mirada utilitaria y consumista podría decir que a aquella Natty no le faltaba nada. Que tenía todo lo que una adolescente puede soñar. Era una princesa de la frivolidad.
 
Pero llegó el día del quiebre. De la bisagra. Un tumor maligno y maldito se había alojado en su oído medio. En medio de la operación, Natty, entró en coma y se murió clínicamente. “Pasé para el otro lado”, dice ella con picardía coloquial. Pero volvió. Se hizo el milagro y volvió a respirar. Ella dice que tuvo una aparición, que vio a un Jesús cotidiano y trabajador y eso la impulsó a refundarse. A renacer en un milagro y dedicarle toda su vida a los mas frágiles, a los mas alejado de la mano de Dios. Hoy a los 75 se podría decir que es una suerte de santa Francisca. Vive a bordo de una camioneta con la que recorre todas las comunidades indígenas de Formosa y Chaco. Lleva alimentos, remedios y futuro. 

Hay que ver a Natty codo a codo con nuestros hermanos indios, los mas sufridos. Sus manos fueron capaces de hacer las tareas mas duras: fabricar ladrillos, levantar casas, salas de primeros auxilios, escuelas, cavar zanjas para las cloacas. Sus manos fueron capaces de hacer las tareas más delicadas: colocar vacunas, monitorear a los chicos desnutridos hasta que se desarrollen, leer cuentos a los viejos. La cumbre de la metáfora de dar a luz fue ese día que viajaba entre los pozos y las piedras desde la comunidad de El Divisadero hasta el hospital Juárez, con una adolescente wichi con la panza cargada de contracciones. Hasta que en un momento, la mujer no aguantó más, la bolsa se rompió y Natty pasó de chofer de la camioneta a partera. Nació un bebe maravilloso pero nacieron muchas cosas mas como icono. 

En medio de la selva, en medio de las carencias mas extremas, se fabricó un ser humano. Natty anduvo reparando los desastres que hicieron inundaciones, o explosiones, como en Chernóbil o el huracán Mitch en Nicaragua pero se entregó de lleno a los habitantes originarios que caminan descalzos y despojados de todo por esta tierra bendita. Natty, igual que la madre Teresa, da hasta que duela. Dice que dar es un don. Y ella ejerce ese don desde hace 45 años ahora dedicada a los wichis, los mapuches y los huerpes que muchas veces solo reciben represión, discriminación y la espalda de los gobernantes como ocurre a esta hora exactamente con los Qom. Natty combate las peores enfermedades de la pobreza y la marginalidad. La sífilis, el cólera, el dengue, la sarna, la tuberculosis. ¿Qué hubiera pensado aquella bella modelo carne de diván, siliconas y cirugías de esta hermosa Santa Francisca que da todo sin pedir nada a cambio? Y lo hace totalmente libre.
 
No recibe ni un solo peso del estado. No pertenece a ninguna congregación religiosa. No es monja pero parece. Anda con unos delantales largos abriendo sus manos, abrazando al prójimo, haciendo el bien sin mirar a quien.

La diputada Virginia Linares la propuso para el premio Nóbel en el 2009 y fue nominada aunque no lo ganó. La legisladora del GEN conoce profundamente a esa mujer que ya es la madre de todos los pobres y necesitados. Natty dice que el día que pudo volver de la muerte clínica, aprendió que todos tenemos un paso corto por la vida, pero que podemos ser eternos en los demás. 

Sembrar amor solidario en nuestros hermanos es la mejor manera de trascender. Es apostar a la utopía de un mundo nuevo donde se respeten los derechos humanos en toda su dimensión. Natty puede ser nuestra Madre Teresa de los Necesitados, o la santa Francisca de los Wichis. Es una bandera de lo más profundo del alma, la cabeza y el corazón. De lo que realmente vale. No es profeta ni pastor, pero tiene olor a oveja.